La teoria de la guerra de maniobras






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Ingenieros.
Los ingenieros han sido muy importantes en la guerra de maniobras. En la II Guerra Mundial, los ingenieros ( zapadores)alemanas eran con frecuencia los elementos líderes de un ataque, porque su comprensión del terreno era de mucha ayuda para guiar el avance del recon- arrastre. Si Usted le pregunta a un oficial israelí cuál es la pieza de equipo más importante, responderá frecuentemente “la topadora”. La topadora es el primer sirviente de los tanques israelíes, tanto para preparar rápidas defensas como para limpiar caminos de avance. Los soviéticos dicen a menudo que casi ningún obstáculo natural es menor impedimento a un avance que una defensa preparada organizada, lo que indica que es probable encontrar a los ingenieros en la vanguardia de su Scwerpunkt.
¿ Qué significa todo esto para los ingenieros del USMC?. La respuesta es, “pregunte a su ingeniero amigo en el lugar en donde usted se encuentre”. Muchos ingenieros del USMC han estado elaborando una cantidad de pensamientos acerca de lo que la guerra de maniobras para ellos. Pero con frecuencia, nadie se molesta en preguntarles. Los ingenieros no son vistos como parte de la fuerza de armas combinadas, aún cuando son una parte muy importante. En los ejercicios, se los deja en la retaguardia para jugar con su propio equipo, en lugar de ser lanzados hacia la vanguardia, en donde se los necesitará en combate.
El primer paso para adaptar los ingenieros del USMC a la guerra de maniobras es abrir la puerta e inventarlos cuando usted esté haciendo su planeamiento, pensando sobre sus tácticas en una situación dada y, para quienes están en el Estado Mayor del USMC, redactando su presupuesto. Ellos son una parte de su equipo tanto como la infantería, los tanques o la artillería.
Servicios para apoyo de combate.
Antes de concluir este capítulo, debe tratarse un área adicional los servicios para apoyo de combate. A pesar de que son vitales para el éxito del combate, los servicios para apoyo del combate han sido relegados por muchos infantes de marina al mundo de especialistas escrupulosos, donde se presume que serán resueltos los misterios del mantenimiento, abastecimiento y transporte. Esta actitud ha derivado en un sistema logístico de combate que más parece un departamento de ventas por catálogo que un elemento integrante de un equipo de armas combinadas. Mientras que en la teoría el concepto de la MAGFT reclama un apoyo logístico sensible, la realidad a menudo es diferente. Los infantes de marina, cargados con su mochila, asemejándose más a mulas que a hombres de combate, están combinados con un sistema de requisiciones y reabastecimientos y mantenimiento centralizados que frecuentemente parece responder más a los deseos de metodizar de los logísticos antes que sobre las unidades de combate.
El corazón de la logística avanzada es la habilidad de los elementos de los servicios para apoyo del combate para anticipar las necesidades logísticas de las unidades de primera línea. En lugar de esperar los pedidos, lo que invariablemente implica demoras en la transmisión y la respuesta, cada nivel de comando anticipa los requerimientos y envía hacia delante va a ser necesario. Un excelente ejemplo de logística avanzada son los servicios para apoyo de combate previstos para las fuerzas de tareas de armas combinadas mecanizadas del USMC. Cada escalón reabastece al elemento de servicios para apoyo del combate del siguiente nivel subordinado, comenzando por el destacamento de servicio para apoyo del combate, pasando por el destacamento móvil de servicios para apoyo del combate y los trenes de regimiento, batallón y compañía. La provisión a las unidades de combate se realiza durante las momentáneas pausas del combate utilizando una combinación de personal de apoyo y buen juicio por parte del oficial de logísticas las necesidades pueden realmente ser anticipadas y provistas por adelantado. Tal sistema, altamente flexible y montado teniendo en cuenta los requerimientos tácticos y operacionales del campo de batalla permitirá que las unidades de combate continúen luchando desembarazadas de constantes requerimientos de requisa y reabastecimiento.
Conclusión.
Las ideas que contiene este capítulo son ofrecidas como aperitivo, no como una comida completa. Es necesario realizar mucho trabajo adicional sobre técnicas y organización para la guerra de maniobras. Nadie mejor calificado para hacer esto que los infantes de marina lean nuevamente sus FMF y manuales operativos, esta vez con un ojo sobre la guerra de maniobras, y vean que es aplicable aún ( una gran parte lo será).
Trabajan con sus vecinos de infantería, tanques, vehículos mecanizados, artillería e ingenieros. Incorporen el ala aérea las discusiones, especialmente en las escuelas. Vean que técnicas pueden extraer del estudio de casos históricos.
Los teóricos ajenos al USMC pueden sugerir algunas ideas básicas acerca e la guerra de maniobras. Pero llevar las ideas a la práctica requiere gente con experiencia de combate, con oportunidades de probar las ideas en el terreno y con experiencia personal en enfrentamientos directos. Esto significa “usted”. Si comienza a preguntar a su alrededor se encontrará rodeado de infantes de marina que quieren trabajar con usted en las solución de los problemas.
NOTAS:


  1. Gran parte del material de este capítulo fue provisto por el capitán R.S. Moore, USMC.




  1. El anteproyecto recientemente escrito del OH 6-6. The Marine Rifle Squand ( El grupo de tiradores de I.M.) contiene treinta páginas sobre las formaciones de grupo y el pelotón de fuego.




  1. Ver “Two Teams for Rifle Squand”. ( “dos pelotones para el grupo de tiradores”) . Marine Coprs Gazetter, septiembre de 1983.




  1. OH9-3 ( Rev. A). Mechanized Combined Arms Task Forces,. ( fuerzas de Tareas de Armas combinadas mecanizadas), ( Marine Coprs Development ande Education Command, 1980), pág. 31-37.



CAPITULO IV
OPERACIONES ANFIBIAS
Acontecimientos recientes han generado nuevas evidencias que apoyan la opinión largamente sostenida por los infantes de marina sobre la importancia de las operaciones anfibias. La recuperación de las Islas Malvinas (Falklands) por parte de Argentina y la respuesta de Gran Bretaña, han demostrado ambas la necesidad de disponer de fueras anfibias. En el Medio Oriente, las unidades del ejército Israelí invadieron el Líbano usando una combinación de ataques blindados e incursiones anfibias. la guerra Irán- Iraki ha puesto en un nuevo énfasis sobre los compromisos norteamericanos en el Golfo Pérsico, compromisos que deben ser respaldados por una fuerte capacidad anfibia.
Sin embargo, al mismo tiempo, las armas modernas han erigido serios cuestionamientos acerca del costo potencial de los desembarcos anfibios. En las Malvinas ( Falklands), los británicos tuvieron fuertes bajas. Aún en su debilidad, Argentina sorprendió a los observadores militares ocasionando asombrosas pérdidas a los buques británicos; el desastroso desembarco en proximidades de Puerto Fitzroy proveyó una sangrienta lección sobre la destrucción de las armas de hoy en día. Las fuerzas anfibias israelíes, teniendo en cuenta el equipamiento ruso de los palestinos permanecían estrechamente unidas a las columnas que avanzaban tierra adentro. Hoy, los planificadores del Comando Central están aferrados por los problemas enfrentados por los británicos y los israelíes.
El problema de establecer fuerzas en la costa llega a ser aún más difícil cuando debe tenerse en cuenta la presencia de fuerzas enemigas terrestres mecanizadas altamente móviles. Muchas de las condiciones básicas para un asalto anfibio tradicional no pueden obtenerse más. Puede ser imposible aislar la zona del objetivo anfibio. La superioridad naval y aérea puede obtenerse más. Puede ser imposible aislar la zona del objetivo anfibio. La superioridad naval y aérea puede obtenerse solo temporalmente. Las defensas y contraataques enemigos pueden impedir al comandante de la fuerza de desembarco desarrollar metódicamente su poder de combate en la costa antes de salir de su cabeza de playa.
Desde los primeros meses de 1943, los planificadores de operaciones anfibias han contado con que estos tres requerimientos básicos serían obtenidos. Desafortunadamente el enemigo puede no estar de acuerdo con nuestras suposiciones. Tampoco podemos esperar que los problemas sean resueltos por “armas milagrosas” de alta tecnología. Si son empleados en forma tradicional, los LCAC y JVX nada cambiarán.
La solución requiere mucho más que la mera aplicación de tecnología.
¿ La guerra de maniobras puede ofrecer algunas soluciones posibles?. Si, puede. La doctrina anfibia de hoy tiene sus orígenes en los primeros años de la depresión, cuando unos pocos infantes de marina produjeron en Cuántico el primer manual sobre operaciones anfibias. Experimentada y ampliada al final de los años 1930, y probada en combate en la II Guerra Mundial ha continuado siendo remarcadamente efectiva frente a los cambios en la tecnología y los métodos de guerra actualmente, como hemos destacado, las operaciones anfibias enfrentan nuevos y serios desafíos. Para hacerles frente , la doctrina anfibia debe ser capaz de combinar nuevas ideas con principios probados. La guerra de maniobras puede ofrecer algunas de las nuevas ideas necesarias para tal revitalización doctrinaria.
¿ Cuáles son algunas de los cambios que la guerra de maniobras puede llevar a los desembarcos anfibios?. El primero, y posiblemente el más importante es el reemplazo de las olas de desembarco seguidas del establecimiento de una cabeza de playa, por puntos de desembarco e inmediatos ataques profundos dentro de las posiciones enemigas. Eso es análogo el reemplazo del ataque lineal por el avance con reconocimiento de arrastre en las tácticas de infantería.
En lugar de las amplias playas utilizadas comúnmente, muchos puntos de desembarco más estrechos, a veces de no más de 10 metros de ancho, pueden ofrecer a menudo oportunidades para detectar las debilidades enemigas. Desembarcando sus fuerzas en múltiples puntos de desembarco, un comandante conservaría la capacidad de comenzar a tomar conocimiento de la situación en tanto compromete un mínimo de fuerzas. Si hay éxito, las fuerzas de desembarco iniciales pueden ser reforzados inmediatamente por unidades no empeñadas, si no lo hay pueden ser rápidamente retiradas y orientadas a reforzar desembarcos más exitosos.
Tal método probó ser altamente exitoso durante el ataque de Mac Arthur a lo largo de la costa de Nueva Guinea en 1943 y 1944. Limitada por cantidades exiguas de buques anfibios e insegura sobre las concentraciones defensivas japonesas, la séptima flota anfibia llegó a ser experta en desembarco ligeramente defendidas, reforzando éxitos y evacuando fracasos rápidamente. Muchos de estos desembarcos fueron ejecutados en un marco de superioridad aérea y naval enemiga.
Los elementos de reconocimiento podrían jugar un rol crucial en los asaltos anfibios en puntos de desembarco, tal cual lo tienen en otros ataques de recon- arrastre. A las fuerzas de reconocimiento se les podría asignar la tarea de identificar brechas en las defensas enemigas, tanto sobre la línea de la costa como en el terreno interior. El comandante de la fuerza de desembarco estaría listo a explotar rápidamente las debilidades enemigas identificadas, enviando fuerza de asalto a tierra para reforzar a los elementos de reconocimiento que tengan éxito.
Los nuevos LCAC y JVX podrían hacer grandes diferencias en desembarcos anfibios si están combinados con un asalto en asuntos de desembarco. El LCAC bien podría ser el ingrediente principal de los desembarcos anfibios de recon- arrastre. Cargados con fuerzas de explotación, incluyendo probablemente fuerzas de tareas mecanizadas con tanques y/o LAVs, los LCACs podrían constituir una reserva transportada por mar altamente móvil, capaz de reforzar rápidamente un éxito. Podrían ser asimismo invalorables para cambiar de un punto de desembarco a otro. Uno puede imaginarse la confusión de un defensor enemigo, enfrentando con un gran número de desembarcos simultáneos tratando de oponerse a un Schuwerpunkt anfibio que puede ser rápidamente desviado por mar, Súmele transportes JVX de alta velocidad y baja cota de vuelo, capaces de llevar a cabo misiones similares en el terreno interior, y tales desembarcos podrían resultar desvastantes para la cohesión de las defensas enemigas.
Muchas de las técnicas e ingredientes tácticos del combate terrestre de la infantería y tanques/ mecanizados podrían transferirse a las operaciones anfibias de recon-arrastre en puntos de desembarco. El control efectivo de fuerzas desembarcadas en puntos dispersos solamente puede ser mantenido por medio de ordenes tipo misión. Tales órdenes, estableciendo claramente la atención del comandante de la fuerza de tareas superior, así como también las de los comandantes de las fuerzas anfibias y de desembarco, permitirá actuar a las unidades dispersas con la necesaria libertad. Y más importante, los comandantes subordinados entenderían que deberían hacer si se les requiere que se dirijan a otro punto de desembarco o hacia el terreno interior. Estarían guiados por la intención del comandante, no por objetivos geográficos, líneas finales de cabezas de playa o límites de avance de ayuda , deberían ser guías, no reglas de hierro.
Exactamente como en otros situaciones de combate, el comandante no debe basarse en informes detallados para conformar el foco de su esfuerzo principal o reaccionar a circunstancias que cambian velozmente, en lugar de ello, debe ubicarse en el Schwerpunkt, donde pueda ver la evolución de la situación. Una gran cantidad de radios a bordo de buques no proveerá al comandante de la FD el tipo de información y control necesarios para obtener un “sentimiento” de la batalla colocándose el mismo bien adelante, puede evaluar la situación y ubicar fuerzas para influir en la acción de una manera decisiva . Los infantes de marina capturaron Tarawa en gran medida porque el coronel Shoup estableció un puesto de comando en tierra y asumió el control, dirigiendo los cruciales desembarcos de refuerzos. En el interior, los comandantes subordinados lucharon la batalla táctica comprendiendo totalmente la misión de la fuerza desembarco. El comandante de la II División de la USMC, embarcado en el USS Maryland, simplemente observó”.
¿ Qué otros cambios puede brindar la guerra de maniobras a las operaciones anfibias?. Ciertamente lleva a cuestionarla usual división entre el así llamado movimiento buque a costa y las operaciones costeras. Separando tácticamente a los componentes naval y terrestre, la doctrina anfibia actual ha creado una brecha que puede afectar seriamente la capacidad de los infantes de marina para reaccionar a situaciones que cambian rápidamente las relaciones de comando siempre ha sido reconocidas como críticas en un asalto anfibio. Deben reflejar el hecho de que el desembarco anfibio es una única entidad. Las fuerzas navales y terrestres son componentes intercambiables de un todo único.
Un factor clave en la determinación de las relaciones de comando debe ser la situación operacional, no solamente la táctica. Los comandantes de las fuerzas navales y terrestres deben entender el objetivo operacional y estar preparados a sacrificar objetivos tácticos de corto plazo para conseguir el primero. Que el comandante de la fuerza de tarea anfibia o el comandante de la fuerza de desembarco controlen los elementos de un desembarco anfibio debe ser totalmente dependiente de las consideraciones navales o terrestres que sean críticas para la obtención del objetivo operacional.
Por otra, al organizar las relaciones de comando para una operación anfibia, deben hacerse todos los esfuerzos para asegurar la total integración de todas las armas. El fuego naval de apoyo, el apoyo aéreo de la armada y del USMC y la artillería, USMC y la artillería, así como también las unidades de combate y de servicios para apoyo del combate requieren integración para ser efectivas. Es esencial la habilidad para combinar diversos elementos y reorientarlos velozmente para enfrentar situaciones que cambian rápidamente. Esto requiere organización de tareas hasta los niveles más bajos. La descentralización de la artillería, el fuego naval de apoyo y aún de los elementos de aviación, es particularmente crucial durante las etapas iniciales de un desembarco anfibio. A diferencia de las etapas iniciales de un desembarco anfibio. A diferencia de la situación actual, las organizaciones de tareas no pueden estar restringidas por celos del servicio. Debe ser posible colocar buques de la armada capaces de dar fuego naval de apoyo aéreo o antiaéreo en apoyo directo de una fuerza de desembarco del USMC. Inversamente, fuerzas de USMC en la playa pueden tener que estar subordinados aun comando naval en otras situaciones. Las medidas de comando deben tener la habilidad de colocar fuerzas en el momento y lugar correctos para alcanzar los objetivos. El concurso concertado de las armas combinadas no puede ser restringido más por asignaciones tradicionales o sectoriales de tareas a las fuerzas.
A causa de una asalto anfibio en el marco de la guerra de maniobras estará desde un comienzo observando más allá de la playa, será necesario que la aviación piense mas en la interdicción aérea del campo de batalla requerirá aeronaves de ala fija para atacar blancos más allá de la línea de coordinación de los fuegos de apoyo. Completamente imbuidos de la intención del comandante terrestre, a los pilotos que vuelen tales misiones se les dará la tarea de atacar a las fuerzas enemigas más allá de la zona de combate inmediata, reservas móviles, deben ser blancos valiosos para ataques aéreos. La destrucción y la confusión resultante deben disminuir la habilidad del comandante enemigo para reaccionar a las cambiantes condiciones de la batalla terrestre.
El apoyo de fuego a desembarcos anfibios en el marco de la guerra de maniobras, como aquel para operaciones en tierra, deben combinar la descentralización con la habilidad del comandante de la fuerza de desembarco, para explotar éxitos rápidamente. En una operación anfibia con múltiples puntos de desembarco, cada elemento de asalto debe tener el control de los medios artilleros, aéreos y de fuegos naval que necesite. Esta modalidad ya esta incluida en el concepto MAGTF. Cada comandante de elemento de asalto, de todas formas, debe estar listo a apoyar también a los puntos de desembarco adyacentes con fuego y también con maniobras. Pueden ocurrir situaciones que requieran el control de los medios por un comandante de elemento de asalto que originalmente era parte de otra fuerza de tarea.
Ninguna operación anfibia puede tener éxito si no es apoyada logísticamente. Para un desembarco en guerra de maniobras, la doctrina logística actual de reabastecimiento a pedido y desarrollo gradual de una zona de apoyo de playa es adecuada. La vulnerabilidad de la base de abastecimiento en la cabeza de playa es particularmente un serio problema. Es una “nariz” por la que el enemigo puede aferrar a la fuerza de desembarco y obligarla a dar batalla en términos desfavorables.
La logística anfibia debe estar basada, en cambio, en el principio de logística avanzada, que provee al comandante el tipo de apoyo fluido necesario para librar la batalla en la guerra de maniobras. En un desembarco anfibio, la logística avanzada debe basarse en mayores responsabilidades para los depósitos flotantes móviles y grupos TACLOG. Los vehículos precargados con abastecimientos de combate esenciales y unidades logísticas y de mantenimiento organizadas en forma similar, deben suplir ampliamente la inmediata necesidad de depósitos e instalaciones vulnerables en tierra, deben decidir que elementos logísticos son requeridos allí y ordenarles desembarcar. Una vez en la playa, estos elementos deben ser enviados hacia vanguardia por el destacamento de playa. Luego de finalizar su misión logística, los elementos móviles deben regresar a los buques anfibios para su recarga y reasignación como reserva a flote.
El nuevo vehículo de carga del USMC, El “Dragón Wagon” ofrece un modelo excelente para precargar abastecimientos en módulos que pueden ser llevados rápidamente a tierra. Adicionalmente, estos procedimientos pueden ser modificados para incluir los envíos logísticos con helicópteros o aviones de ala fija. El concepto de logística móvil está actualmente en proceso de evaluación. Su aplicación en operaciones anfibias requiere que los componentes navales y terrestres de la fuerza requiere que los componentes navales y terrestres de la fuerza. Desde la tripulación de los buques a los elementos de combate de la vanguardia, recuperen que el apoyo debe anticipar a las necesidades del combate más que responder a ellas.
El cuadro anfibio presentado en este capítulo es un desarrollo en la doctrina de guerra anfibia probada en el tiempo. Mucha de la actual doctrina no requiere cambios, verdaderamente, como dijo recientemente un infante de marina, la guerra anfibia es guerra de maniobras. Las páginas del LFM-01, doctrina para las operaciones anfibias, requiere pocos cambios de detalle. Lo que se requiere, sin embargo, es un alto grado de flexibilidad del comando. El control descentralizado de puntos de desembarco ampliamente dispersos a través de los cuales deben ser proyectadas y reforzadas pequeñas y completas MAGTF, requiere comandantes con una sutil apreciación del arte de la táctica. Los cambios requeridos para aplicar la guerra de maniobras y la guerra anfibia en el nivel operacional son más importantes aún que en el nivel técnico o táctico. Las técnicas ofrecidas en este capítulo lo deben ser medios por los cuales la operación anfibia pueda ser una herramienta militar desvastante. En sí mismas, las técnicas y las tácticas son inútiles, Deben estar incluidas en el arte operacional, lo que significa que debemos preparar comandantes ( jefes) que entiendan este arte.
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