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El comienzo de la tracción se inicia con ambos brazos extendidos, enfrente del nadador y con los dedos pulgares tocándose por su parte posterior.


Las manos deberán estar por debajo de la superficie. Aunque no existe consenso en cuál será la profundidad exacta, se podría decir que entre 10 y 20 cm., de modo que el codo quede ligeramente más bajo que el hombro y la muñeca ligeramente más abajo que el codo y los dedos ligeramente más bajos que la muñeca (fig.1).


La tracción comienza con una presión de las manos hacia afuera y abajo. Los codos permanecen altos y los antebrazos se abren hacia fuera para luego rotar, sobre el codo, hacia adentro, con las palmas de la mano mirándose la una a la otra hasta juntarse.
Cuando las manos se dirigen hacia adentro se aceleran. Un error muy común en este punto es lentificar o parar las manos debajo de la barbilla.


Las manos deben llevarse vigorosamente hacia delante en un movimiento acelerado hasta que los brazos alcancen una total extensión por delante del cuerpo.

Algunos nadadores de braza prefieren recobrar los brazos encima del agua mientras que otros los mantienen sumergidos. Ambos estilos se han utilizado con éxito, por consiguiente, de momento, no se puede recomendar un método por ser mejor que el otro.

A continuación se describen detalladamente las fases de la acción de los brazos en el estilo braza:


Vista frontal

Vista lateral

Descripción

Agarre o barrido hacia afuera





Los brazos están extendidos por delante de la cabeza con la palma de las manos hacia afuera y los codos totalmente estirados en preparación para la tracción.





Las manos empiezan a desplazarse hacia afuera y hacia abajo. Los codos siguen aún estirados.

El ataque de las manos se realiza a una profundidad de entre dieciocho y veintitrés centímetros.






Los brazos siguen traccionando sin doblar los codos, hacia afuera y hacia abajo.



Tirón o barrido hacia adentro.








Cuando las manos están separadas unos 30 cm, los codos comienzan a doblarse y la parte superior del brazo a girar un poco.





A medida que los brazos alcanzan su amplitud máxima, los codos son doblados de manera que el ángulo formado entre el brazo y el antebrazo sea de 110 grados. La posición elevada de los codos se hace evidente.
La cabeza se prepara para salir fuera del agua.





Las manos empiezan a ir para adentro, terminando la última parte efectiva de su movimiento de propulsión.



Recobro:








Los brazos van a comenzar ha ir hacia arriba por debajo de la barbilla y hacia adelante.
Un error muy frecuente en este punto es que algunos nadadores llevan los codos hacia las costillas.

El movimiento ha de ser continuo y nunca detener los brazos.





Las manos se dirigen hacia adelante.





Los codos se extienden para permitir a los brazos seguir hacia adelante.





Los brazos están a punto de alcanzar su máxima extensión.

Este momento coincide con el inicio de la patada.





Los brazos se dirigen hacia adelante para alcanzar su máxima extensión.





Los brazos han alcanzado su máxima extensión y las manos ligeramente más bajas que el nivel de los hombros.





El nadador se encuentra totalmente estirado, la patada ha terminado y mantendrá la posición de deslizamiento por una fracción de segundo.

· Recomendaciones para el aprendizaje.








Procurar que el movimiento de brazos no comience demasiado cerca de la superficie. Deberán de estar a unos 20 cm por debajo de la superficie. Si se inicia la tracción a nivel de la superficie se perderá energía en movimientos ascendentes y descendentes.






Mientras se tira hacia atrás con las manos se tiene que sentir cómo éstas hacen presión en el agua.






Mantener los codos altos en la tracción.






El movimiento de los brazos en la tracción y la recuperación es continuo, sin pausas.


3. – Técnica de natación: Posición, coordinación y respiración de braza.

· Posición del cuerpo.
La tendencia actual en el estilo de braza difiere de la rígida posición horizontal con la que se nadaba hace unos años. Ahora el cuerpo fluctúa alcanzando la posición horizontal sólo en determinados momentos (fig.1). En el ciclo de movimiento completo se alternan dos posiciones fundamentales, una de máxima extensión y otra de máxima flexión.

Máxima extensión (fig.1, vista lateral, fotograma 1): deberá ser lo más hidrodinámica posible, con la mínima inclinación de la cabeza a los pies. Los brazos estarán extendidos y dirigidos ligeramente hacia abajo. Las caderas estarán cerca de la superficie del agua al igual que las piernas, juntas, en extensión y con los pies en flexión plantar. La cabeza se mantiene sumergida e inclinada hacia adelante.

Máxima flexión (fig.1, vista frontal, fotograma 7): El tronco está inclinado con la cadera sumergida y los hombros fuera del agua. Los brazos están flexionados por debajo y delante de la cabeza iniciando el recobro. Las piernas están flexionadas a nivel de la rodilla y poco flexionadas a nivel de la cadera para iniciar la patada. La cabeza se encuentra a la máxima altura con una posición natural, en prolongación del tronco.



fig. 1





Podríamos distinguir dos estilos de braza basados en la posición del cuerpo que adopta el nadador en el momento de respirar. A estas dos formas de la brazada se las denomina "braza formal" y "braza natural".

La diferencia entre ambas puede verse en el siguiente cuadro. Estas dos formas de braza han demostrado excelentes resultados y sería difícil pronunciarse sobre cuál es el mejor de ellos. Posiblemente dependerá de las características particulares de cada nadador.

Braza formal




Braza natural



La posición del cuerpo es muy plana para eliminar la resistencia.



Tracción de brazos ligeramente estrecha.



Una ligerísima flexión de cintura permite que los pies permanezcan debajo de la superficie.



Patada estrecha.



Se mantiene la barbilla sobre la superficie para respirar.



No existe acción ascendente y descendente de las caderas.















Los hombros se elevan mucho fuera del agua y las caderas bajan sustancialmente.



Tracción de brazos más amplia.



Apenas se flexiona la cintura cuando los pies recobran para realizar la patada.



Patada más ancha. Mayor distancia entre las rodillas.



Se respira cuando los hombros están fuera del agua y la barbilla aproximadamente a 10cm sobre la superficie.



Hay una ondulación de las caderas debida a la elevación de los hombros y posterior caída cuando el cuerpo se lanza hacia adelante.





· La coordinación.
Un bracista que nade correctamente debe respirar en cada brazada sin perder velocidad. La respiración efectuada en el momento oportuno, en relación con los brazos y las piernas, permite mantener una velocidad constante hacia adelante. Un error muy frecuente es ver a nadadores subir y bajar excesivamente mientras respiran, esto produce poco movimiento hacia adelante.

Es importante respirar más alto de los hombros, sobre la superficie, y elevarse hacia arriba y hacia adelante para inspirar, y bajar los hombros y la cabeza hacia adelante cuando los brazos se extienden para el deslizamiento o la posición de extensión.

La coordinación correcta es: brazada - respiración - patada - extensión.






Brazos - Respiración: La cabeza inicia su elevación al principio del agarre, sin un movimiento activo, siguiendo la acción general del cuerpo. Alcanza su máxima altura al final del tirón o inicio del recobro, siendo este el momento de la inspiración. Luego la cabeza se dirige hacia adelante y abajo para sumergirse. Debe procurarse que la mayor parte de la cara esté dentro del agua antes de empezar la patada.






Brazos - Piernas: Las piernas recobran durante la tracción de los brazos y efectúan la patada durante la segunda parte del recobro de los brazos, debiendo acabarlo antes que la patada, para que ésta se realice con el cuerpo lo más alineado posible.



A continuación se analizan los movimientos paso a paso en las siguientes figuras:


Vista lateral

Descripción



El nadador se encuentra en posición deslizante, con el cuerpo relativamente horizontal. La cabeza está sumergida alrededor de un 80 por ciento, con la cara inclinada ligeramente hacia adelante. Los brazos se hallan extendidos más allá de la cabeza, con las palmas mirando diagonalmente hacia afuera.





El ataque de las manos se realiza a una profundidad de entre 18 y 23 cm, y la tracción empieza con las manos traccionando lateralmente. En este punto se inicia la exhalación, y las burbujas de aire empiezan a salir de la nariz y boca.





Los brazos, sin doblamiento aparente de los codos, continúan traccionando por el costado. Sigue incrementando la exhalación de aire.





Los codos empiezan a doblarse y la parte superior de los brazos a girar, mientras la cabeza del nadador inicia un ligero alzamiento, debido a la extensión del cuello.





A medida que los brazos alcanzan su amplitud máxima, los codos son doblados de manera que el ángulo formado entre el brazo y el antebrazo sea de 110 grados. La posición elevada de codos se hace en este punto visible. La posición de los brazos es similar a la utilizada por los mariposistas en un punto de su estilo.





La cabeza continúa alzándose a medida que el cuerpo sigue extendiéndose. El final de la exhalación de aire tiene lugar cuando la boca empieza a hender la superficie del agua. Las manos empiezan a ir para dentro, terminando la última parte efectiva de su movimiento de propulsión.





La inhalación tiene lugar a medida que los brazos se hallan dispuestos para ser impulsados hacia delante. Los codos no son arrastrados hasta las costillas, como hacen incorrectamente muchos nadadores. Las rodillas empiezan a doblarse y la recuperación de las piernas ha empezado.





La inhalación ha terminado y la boca se cierra. Las manos empiezan a moverse hacia adelante mientras continúa la recuperación de las piernas.





El cuello flexiona a efectos de bajar de nuevo la cabeza en el agua. Los pies son llevados arriba, hacia las nalgas, mientras los brazos continúan moviéndose hacia adelante debido a la extensión de los codos.





La cabeza sigue inclinándose hacia abajo por flexión del cuello. Los pies flexionan por su planta, mientras el impulso hacia atrás de las piernas empieza y los brazos llegan casi a terminar su recuperación.





Los pies son llevados hacia atrás y empiezan a juntarse. El nadador aguanta su respiración y no empieza la exhalación hasta la siguiente tracción de brazos.





Los brazos se hallan ahora totalmente extendidos y las manos ligeramente más bajas que el nivel de los hombros. Las piernas casi han completado su batido.





El nadador termina la patada y se concentra en mantener el cuerpo en una posición netamente horizontal. Mantendrá la posición de deslizamiento por una fracción de segundo y en seguida, antes de perder velocidad, empezará un nuevo ciclo de movimientos.

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