De joseph nicolosi, ph. D. & Linda ames nicolosi






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EL “GEN GAY”



Ya hemos hablado de la posibilidad de un problema hormonal prenatal en algunos niños atípicos de género debido a un accidente prenatal que produjo que una corriente de hormonas alterase el desarrollo de un niño no nacido en la matriz de su madre. Ahora bien, ¿qué pasa con la posibilidad de que exista un “gen gay” que haya pasado de generación en generación y que su hijo haya heredado? (los genes no hacen homosexual a la gente, como ya hemos explicado, sino que ponen la base para que reaccionemos a nuestro ambiente de ciertas formas.) ¿Qué podría ser esa contribución genética?
Un estudio reciente sobre los factores biológicos sugiere que el componente genético que contribuye a la homosexualidad podría hacer que se heredase la tendencia a la inconformidad de género.39 Muchos especialistas, durante años, han sugerido el mismo escenario. El chico con inconformidad de género se siente menos masculino con respecto a sus semejantes, por lo que idealiza la masculinidad que ve en ellos, de la que él mismo carece. El chico con inconformidad de género vuelve a la seguridad de mamá y rechaza el desafío de lo masculino representado en sus compañeros masculinos duros y más agresivos (más acerca de esto en el siguiente capítulo).

APOYAR UNA IDENTIDAD DE GÉNERO MASCULINO: RITOS DE PASO
Las culturas primitivas muestran una comprensión intuitiva de que los chicos necesitan ayuda y estímulo especial para crecer hacia su identidad masculina. Dichas culturas no permiten que sus jóvenes crezcan sin que pasen por un elaborado juego de ritos de iniciación masculina. Sobreentienden que para llegar a ser un hombre se requiere una lucha; la verdadera masculinidad no surge automáticamente.
Los jóvenes de las tribus pasan con frecuencia por una serie de pruebas que les ayudan a “demostrar” o a “descubrir” su masculinidad. Cazan y matan presas y enemigos de la tribu. Pasan por regímenes físicos dolorosos y agotadores. Son sometidos a rituales, en compañía de varones mayores, que les rechazan su infancia y les declaran hombres adultos. Y cuando superan el desafío al que se ven expuestos, la tribu está allí para celebrar su victoria. Ahora son hombres. Ahora ya no jugarán más alrededor de las hogueras de las madres en compañía de sus abuelas y hermanas. Ahora, en vez de eso, saldrán a cazar y pescar con los demás hombres. 40
Hoy en nuestra sociedad no es fácil ayudar a los jóvenes a solidificar su identidad masculina. Generalmente no se espera que los chicos jóvenes pasen por ritos de iniciación. En vez de eso, con el enfoque confuso actual de los asuntos de género, sus profesores pueden decirles que abracen su “lado femenino” o “naturaleza andrógina”, o, peor, sus orientadores escolares pueden animarles a identificarse como “gays.” Los estudiantes de todos los niveles pueden ser animados por los educadores de la escuela pública a acercarse a varias identidades sexuales. Algunos programas escolares de afirmación gay incluso les animan a experimentar con relaciones del mismo sexo o a considerar la bisexualidad como una opción.
En efecto, algunos psicólogos creen ahora que limitarnos a la heterosexualidad supone una constricción innecesaria al potencial humano: cuando superemos nuestro miedo a la bisexualidad, dicen, descubriremos nuevas posibilidades ricas y creativas.41 Cuando una psicóloga hizo esta afirmación de hecho científico (que la gente era capaz de una amplia gama de respuestas sexuales) en un diario científico recientemente, se introdujo directamente en un campo que está dentro del ámbito de la ética (e implicando que la diversidad sexual es buena). La ciencia, por supuesto, no puede decirnos si limitarnos a la heterosexualidad –o celebrar todas las formas de diversidad sexual- está bien o mal.
Irónicamente, si en lugar de esto esta psicóloga hubiese apelado a celebrar una ética monógama y heterosexual, habría sido descartada como una “heterosexista” cuyas opiniones deberían limitarse a los sermones de los domingos. ¡Pero cuando la prescripción moral de una psicóloga apela a la celebración de la diversidad sexual, su trabajo es considerado sin controversia y se asume como un pronunciamiento de la ciencia! Uno no puede evitar dejarse llevar por la ironía.

LO PEOR DE LOS PROGRAMAS ESCOLARES
Un activista de los derechos de los padres, Brian Camenker, describe programas escolares de Massachussets que exigen que los niños hagan juegos de rol como si fuesen miembros de parejas homosexuales. A los estudiantes de institutos se les exige que asistan a talleres durante la “Semana de la Homofobia” que condenan los valores tradicionales, alaban la normalidad del transexualismo, y se avergüenzan efectivamente de cualquier niño que no esté de acuerdo. Carmenker describe un programa en el que a los niños se les pedía llevar triángulos rosas al colegio para mostrar su solidaridad con el movimiento gay, y muy pocos niños, naturalmente, tuvieron el coraje de rechazar llevar los símbolos gay.
En uno de esos institutos, dice, el libro de texto del noveno curso enseña que “la sexualidad es un asunto de prueba y error y de opción personal.” Entre sus lecciones está esta afirmación provocativa que anima a la experimentación sexual precoz: “Probar tu capacidad de obrar sexualmente y dar placer a otra persona puede ser menos amenazante en la temprana adolescencia con personas de tu propio sexo.” El libro de texto también aconseja a los niños que puedan, de hecho, “llegar a la conclusión de que madurar significa rechazar los valores de tus padres.” 42

LAS OPERACIONES DE CAMBIO DE SEXO: DOS PUNTOS DE VISTA
De muy diferentes direcciones proceden mensajes mezclados sobre sexualidad. Conozco un psicoterapeuta cuyo consejo a un chico afeminado fue la afirmación: “Cuando crezcas, podrás hacerte una operación de cambio de sexo. Pero mientras tanto, estarás mejor si simplemente intentas comportarte como un chico.” Este tipo de consejo sólo reforzará las fantasías femeninas del chico. ¿Por qué debería buscar desarrollar su masculinidad cuando, en pocos años, su fantasía de ser realmente una chica puede llegar a ser verdadera por medio de la cirugía? No importa que muchos transexuales, después de la cirugía, encuentren que nada ha cambiado en su interior. Muchos permanecen en conflicto y siguen siendo infelices. 43
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